PNV y PSOE van chupando rueda
Jueves, 2 Noviembre 2006Antxon Belakortu. Portavoz de Eusko Alkartasuna en el Ayuntamiento de Gasteiz El último “gran debate” sobre política municipal nos ha dejado la foto que muestra cómo trabaja la oposición en el Ayuntamiento de Gasteiz. Hay quien fiscaliza y controla la labor de Gobierno del PP, y hay quien trata de sacar rendimiento de ese trabajo; hay quien realiza un estrecho marcaje de las actuaciones de una derecha sin rumbo ni dirección trabajando en el día a día con asociaciones y ciudadanía, y hay quien hace una oposición de salón mirando a los flashes de los fotógrafos; Eusko Alkartasuna denuncia que los errores del señor Ibarrondo, concejal delegado de Urbanismo, salen caros a las arcas públicas gasteiztarras, y PNV y PSOE tratan de hacerse la foto aprovechando que son más y su voz se oye, o debería oírse, más; Eusko Alkartasuna tira del pelotón de la oposición y PNV y PSOE van a rueda esperando ganar en el sprint final. Después del intento de reprobación al señor Ibarrondo existe el peligro de que la ciudadanía se quede con la copla de que los políticos no somos capaces de ponernos de acuerdo en nada. Por eso hay que hacer memoria. La historia empieza con la inauguración de los viales de Sidenor, en junio de 2004, pero no vamos a ir tan lejos. Nos quedamos en el día que PNV y PSOE aprobaron el PERI del Casco Medieval del señor Ibarrondo con el mismo entusiasmo que unos días después trataron de hacer suya la denuncia de Eusko Alkartasuna de que la irresponsabilidad del PP, al recibir las obras de los viales de Sidenor sin comprobar su ejecución, podría hacer perder 800.000 € a las arcas públicas municipales. El entusiasmo fue tal que el representante del PNV anunció “responsabilidades políticas” por el asunto. Y es que, claro, al salir a comentar algo de lo que se han enterado por la prensa a pesar de los muchos asesores que tienen, o decían “dos más” o hacían el ridículo. Y hecho el órdago, no hay más remedio que aguantarlo pese a no tener cartas. Es decir, tuvieron que montar la estrategia para llevar a los demás grupos a donde ellos habían anunciado y el borreguismo, el decir que sí a todo lo que se le pone delante, no va con el modo de hacer política de Eusko Alkartasuna. El PNV nos empezó por proponer hacer la reprobación y forzar la salida del PP de las agencias municipales (Ensanche XXI, Agencia de Renovación Urbana, Tuvisa y Amvisa). Eso sí son consecuencias políticas, pensamos, ingenuos de nosotros. Pero empezó el rebaje y rectificaron hasta intentar convencernos de dejarlo en la reprobación y eso sólo con la condición de comparecer ante los medios y la ciudadanía “con el discurso atado”. Y eso también son consecuencias políticas, pero para Eusko Alkartasuna, cuyo discurso, por lo que se ve, asusta mucho a algunos. No nos engañemos la reprobación, según la normativa municipal, no es más que decirle a un concejal lo mal que lo está haciendo. No hay ningún tipo de consecuencia política. Pero eso, Eusko Alkartasuna lo ha hecho más de 200 veces en los últimos tres años. Por eso, no estamos por la labor de, a estas alturas, empezar a hacer política de salón. Éste es nuestro compromiso con los gasteiztarras: si una opción nos parece mala, no la aceptamos, no nos conformamos con lo mínimo si podemos aspirar a lo máximo y si podemos cambiar algo que se está haciendo mal, lo cambiamos. Y el PNV, que se ha quedado con la peor de las opciones posibles, nos pedía que nos hiciéramos una foto con ellos y con el PSOE para lavarse la cara y aparecer como oposición beligerante, pero sin mojarse mucho, que estamos a ocho meses de las elecciones. Y sería un mero lavado de cara, porque el día que se inauguraron los viales de Sidenor, el señor Mikel Martínez y el señor Patxi Lazcoz estaban pegaditos al alcalde para salir en la foto de los periódicos del día siguiente. Estábamos a sólo unos días de las elecciones al Parlamento Europeo y hubo quien pensó antes en el partido que en el benefició de Gasteiz y los gasteiztarras. Y que no quieren mojarse mucho está más que claro, porque, aunque es cierto que Eusko Alkartasuna lidera la oposición, sus votos no son necesarios para presentar la reprobación. Para eso PNV y PSOE se bastan solitos, pero somos necesarios por motivos electorales. Nos necesitan para no dar más fuerza a los insistentes rumores de que PNV y PSOE se han repartido ya los gobiernos de Diputación y Ayuntamiento: el PNV necesita a EA para que no les digan que a dónde van con éstos que no nos dejan avanzar en el proceso y el PSOE necesita a EB para que no le acusen de echarse en brazos de los abertzales. Pero sobre todo, PNV y PSOE necesitan tener a Eusko Alkartasuna de su lado porque somos incómodos, porque decimos las cosas con la libertad del partido que no está pensando en agarrarse al sillón. Por eso, PNV y, sobre todo, PSOE nos exigían atar el discurso antes de firmar la reprobación, porque no quieren volver a oír que están haciendo una oposición simbólica, que han aprobado uno a uno todos los grandes proyectos del PP en esta legislatura, que no es que gracias a los socialistas el PP esté en el poder, es que, además, vive muy cómodo. No nos han callado en tres años y no nos vamos a callar ahora, que está más que claro que la acción de control de la acción de Eusko Alkartasuna es necesaria y da sus frutos. De hecho, prácticamente todos los asuntos que han terminado poniendo a Alonso en aprietos los hemos destapado nosotros: la Plaza de Toros, las escaleras mecánicas, las subcontrataciones,… Los partidos grandes están pensando más en el día de después de las elecciones que en hacer su trabajo ahora. Esperan coger la cabeza de carrera en los últimos meses, pero con lo mostrado por ahora, está claro que en el sprint final van a pinchar.
