El juguete electoral del PP
Sábado, 30 Septiembre 2006publicado en diario de noticias
ALFONSO Alonso está actuando a la desesperada y eso que quedan aún ocho meses para las elecciones. Después de “alegrarnos” el inicio de las fiestas con la inauguración de ese monumento al despilfarro que es la plaza de toros al estilo de la derecha española más reaccionaria, está montando otro numerito de los que nos tiene acostumbrados con el proyecto de renovación de la plaza de la Virgen Blanca.
Es fácil darse cuenta de que renovar el emblemático centro neurálgico de Gasteiz es un bombón para cualquier mandatario con ganas de hacer las cosas bien y dinero. Sobre lo de hacer las cosas bien, la experiencia nos ha demostrado que es pedirle lo imposible al Gobierno de Alonso, y en lo del dinero no vamos a entrar, porque no se trata de hacer sangre, pero ya sabemos que el PP no va a dejar las cuentas públicas saneadas, ni en el Ayuntamiento ni en la Diputación. La plaza es, pues, una oportunidad para cambiar la fisonomía de la ciudad, dotarla de un nuevo espacio emblemático y tractor del turismo y el comercio, y abordar la rehabilitación de las calles adyacentes Prado, plaza General Loma, Herrería, Pedro Egaña, que están pidiendo a gritos renovación. Se requiere, en definitiva, una actuación ambiciosa y rompedora, cuyos resultados justifiquen la enorme cantidad de dinero público que va a requerir.
Por eso, ni los representantes de Eusko Alkartasuna ni nadie con un mínimo sentido común podemos explicarnos que el alcalde les diga a los técnicos urbanistas, arquitectos… qué tienen que hacer, cuánto dinero se tienen que gastar (lo que ha conseguido rascar del PERI del Casco Medieval, ése que se ha aprobado con los votos de PNV y PSOE, ni un euro más) y que además fije el plazo de ejecución de las obras.
Los representantes de Eusko Alkartasuna no vamos a entrar a opinar sobre si hay que tocar el monumento o no. Habiendo tantos y tan buenos técnicos municipales, tantos y tan buenos arquitectos y urbanistas en Gasteiz, que los concejales, o incluso el alcalde, tratemos de decirles cómo tienen que hacer su trabajo nos parece absurdo a más no poder. Lo único que pedimos es que una obra que va a afectar a un espacio tan emblemático se haga siguiendo los dictados de los técnicos y no para servir a las necesidades de los políticos.
El dinero y el plazo con que se va a abordar la rehabilitación no nos permite tener la más mínima esperanza de que la operación que se lleve adelante merezca la pena. Es decir, se va a desviar una cantidad importante de dinero que estaba destinado a la rehabilitación del Casco Medieval, con lo que se cometen dos errores: el primero, quitar fondos a la rehabilitación de una zona muy necesitada y el segundo, abordar otra operación igualmente imprescindible que necesita mucho más dinero del que se ha conseguido rascar.
Alfonso Alonso siempre ha querido ser la novia en la boda y el niño en el bautizo, pero esto es demasiado. Y cuando acusamos al PP de actuar con electoralismo alguien podría pensar que, dadas las fechas en las que estamos, recurrimos a lo fácil, por eso no está de más recordar que si desconfiamos es porque tenemos razones para ello, porque en las pasadas elecciones locales las arcas públicas municipales tuvieron que pagar una importante cantidad de dinero en concepto de multas por hacer publicidad partidista en beneficio de su partido, al que hay que añadirle el dinero despilfarrado en esas campañas ilegales que el PP se montó para contarnos qué bien lo estaba haciendo todo el señor Alonso.
En total, esto costó a las arcas públicas gasteiztarras alrededor de 700.000 euros. Esto no es sino una muestra de lo que Eusko Alkartasuna viene diciendo toda la legislatura, que Alfonso Alonso y el PP nos salen muy caros a los gasteiztarras. ¡Y luego no tienen dinero para la luchar contra la exclusión social!
Ahora sólo nos queda esperar que PNV y PSOE no vuelvan a hacerle el trabajo sucio al PP y le aprueben un proyecto que no tiene ni pies ni cabeza, que no beneficia a nadie más que al señor alcalde y a sus intereses partidistas y que perjudica a Gasteiz y los gasteiztarras.
Antxon Belakortu. Portavoz de Eusko Alkartasuna en el Ayuntamiento de Gasteiz
