Los vertederos incontrolados en la periferia se mantienen pese a las denuncias vecinales
Viernes, 1 Septiembre 2006publicado en diario de noticias.
La caótica situación se prolonga desde hace meses.
Los puntos negros persisten cerca de Errekaleor, en el Mercado de Mayoristas o en Ibaiondo y Zabalgana.
vitoria. El frondoso tejido de hierba del Anillo Verde sigue manchado por los desperdicios que constructoras y particulares acumulan en vertederos ilegales. Pese a las multas a empresas o el paso de la nueva contrata de FCC, los vecinos de algunos puntos de la capital alavesa conviven con basura y estercoleros en vertidos incontrolados.
De esta forma, el laureado anillo ecológico, pieza clave de las sucesivas campañas turísticas de Vitoria, empieza a adquirir la forma de un coladero. Y por sus agujeros se escapa la basura: colchones, viejos armarios, coches roñosos y todo tipo de escombros de la construcción, así como algunas bolsas de basura sin recoger a tiempo.
La situación, además, no es nueva. Ya en junio eran los grupos municipales de PNV, EA y PSE los que advertían de la existencia de estos focos incontrolados, exigiendo al Ayuntamiento su limpieza inmediata. Son espacios que bien pueden ser ganados para su uso público, pero que a día de hoy -como hace un año-, siguen atestados de infinidad de basura.
elorriaga y errekaleor El primer vertedero ilegal, y quizá el caso más sangrante por su tamaño, es el que se asienta sobre el paseo que une el pueblo de Elorriaga con el barrio vitoriano de Errekaleor. Los vecinos de Arkaia, el municipio más próximo a esta degradada campa, sueñan con ver un día “limpia de mierda” la explanada que duerme bajo El Alto, un pequeño montículo que separa al pueblo del vertedero. Su desesperación les ha llevado al recelo. De hecho, casi nadie quiere indicar el camino ya que los lugareños entienden que la intención es, precisamente, hacer uso del mismo. Sólo una vez despejadas las sospechas, los vecinos se lamentan en voz alta. “Ojalá desaparezca de una vez, aunque ya ha sido denunciado públicamente y aquí no pasa nada”.
ibaiondo La situación en otro de los barrios periféricos de Vitoria también resulta, visiblemente, degradada. La calle Duque de Wellington llega a su fin al paso del río Zadorra, en la zona conocida como Ibaiondo. Casualmente en este último término municipal tiene el Ayuntamiento un solar, abandonado por ahora, en el que los colchones nacen como champiñones. Antxon Belakortu, concejal de EA en el Consistorio, criticó en el mes de julio la supuesta hipocresía del equipo de gobierno. Ahora, no sólo deben sumarse muebles abandonados a su antojo, sino todo tipo de escombros de obra tales como tarimas, adoquines, casquetes y trozos de asfaltado. Este vertedero es claramente contrario a la Ordenanza municiapl de Limpieza, Residuos y Transporte de Residuos, pese a que se desconoce el grado de contaminación que suponen para el entorno. El solar, rodeado de chalés de nueva construcción y una iglesia, no está vallado. Por eso, el riesgo a cualquier tipo de accidente se multiplica.
mercado de mayoristas El Mercado de Mayoristas, frente a la inmensa fábrica DaimlerChrysler, es uno más de los múltiples focos de vertidos ilegales que se contabilizan en las afueras de la ciudad. Hace ya años que se formó, por la vía de los hechos, un espacio en el que depositar libremente todos los desperdicios posibles.
Se trata de unos pocos metros cuadrados entre las instalaciones del mercado de la fruta y la única casa de las cercanías, un edificio de propiedad municipal otorgado para su uso social a una amplia familia. La multitud de empresas y talleres en la zona, así como la basura que los vecinos del inmueble generan, son las causas esgrimidas por trabajadores de las inmediaciones para justificar tal acumulación de porquería.
Con todo, no todos los vertederos aumentan de tamaño. En Abetxuko, donde la ribera del río Zadorra ha sido perfectamente limpiada, se ha adecentado uno de esos basureros incontrolados. Aunque debido a las obras, todavía es posible encontrarse algunos escombros. En cuanto al mal estado de las graveras de Lasarte, Idoia Garmendia, concejala de Medio Ambiente, justificó la inhibición municipal por el carácter privado del solar.
